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Cómo rentabilizar la IA este nuevo curso  

Entelgy identifica tres claves para que las empresas conviertan la adopción de la inteligencia artificial en un impacto real para el negocio 

Madrid, 1 de septiembre de 2026.– Hace tres años, las empresas empezaron a experimentar con la inteligencia artificial generativa. Desde entonces ha habido un auge en las inversiones y la adquisición de licencias corporativas, y ahora, con la llegada de la IA agéntica, la tecnología da un paso más ejecutando acciones y encadenando tareas. Sin embargo, mientras la tecnología avanza a gran velocidad, la capacidad de las organizaciones para gobernarla no lo hace al mismo ritmo. 

Aunque ocho de cada diez directivos afirman que la IA ya les genera un retorno económico claro, ese retorno es todavía discreto: lo más habitual (44,5%) es que se quede por debajo del 20% de lo invertido, y apenas un 17% logra un ROI superior al 50%, según el último estudio de Entelgy entre CEOs y directivos de grandes empresas españolas (*).  

La diferencia entre las compañías que consiguen capturar valor de la IA y las que no, está en cómo se integra en la organización, quién responde de sus decisiones y qué límites establece la dirección. Una gobernanza clara permite reducir riesgos, acelerar la puesta en marcha de nuevos casos de uso, evitar duplicidades entre departamentos y concentrar la inversión en aquellas aplicaciones con un mayor impacto para el negocio.  

Es decir, la inteligencia artificial debe dejar de ser una cuestión exclusivamente tecnológica y convertirse en un asunto recurrente en la agenda del Comité de Dirección, que debe participar no solo en la aprobación de las inversiones; también en la definición de prioridades, responsabilidades y límites para su uso. Este cambio de paradigma cobra una urgencia especial en el arranque de este nuevo curso, marcado por el Reglamento europeo de IA (AI Act), en aplicación progresiva, que sitúa la supervisión humana y la gestión de riesgos en el centro del tablero empresarial. 

En este contexto, Entelgy, The BusinessTech Consultancy, identifica tres ámbitos prioritarios para las empresas de cara al nuevo curso. 

Asignar responsabilidades de forma clara 

Cuando un proceso automatizado con IA toma una decisión equivocada que afecta a un cliente, un empleado o al propio negocio, debe estar claro quién responde. Si la respuesta es “Informática” o “el proveedor”, existe un problema de gobernanza. El proveedor debe responder por su tecnología, pero la empresa debe asumir la responsabilidad sobre el uso que hace de ella y sobre las consecuencias de sus decisiones. Por ello, cada sistema o proceso de IA debe contar con un responsable interno claramente definido, con capacidad para supervisar su uso y actuar ante posibles incidencias. 

Definir quién tiene autoridad para detener los procesos 

Si un sistema de IA comienza a comportarse de forma inesperada, por ejemplo, tomando decisiones fuera de los parámetros establecidos o generando un impacto sobre clientes o empleados, la organización necesita contar con personas que tengan autoridad real para detenerlo sin tener que escalar la decisión entre diferentes departamentos. El botón de apagado técnico puede existir, pero la responsabilidad y la autoridad para utilizarlo deben estar definidas de antemano. La organización debe establecer protocolos de actuación y designar quién puede activar la suspensión de un sistema ante situaciones de riesgo. 

Establecer límites éticos y de negocio 

La IA puede intervenir en cada vez más procesos, pero no significa que deba hacerlo en todos ellos. Existen decisiones y procesos que una compañía puede decidir mantener bajo supervisión humana por motivos de confianza, reputación, impacto sobre las personas o principios corporativos. Si la dirección no establece estas líneas rojas, la decisión recaerá de forma implícita en los equipos técnicos, lo que puede generar criterios diferentes dentro de una misma organización. 

“Contar con un marco claro para gobernar la IA no significa frenar la innovación. Cuando las responsabilidades, los límites y los criterios de actuación están definidos de antemano, las empresas pueden avanzar con mayor rapidez y seguridad, sin tener que replantear cada iniciativa desde cero. El verdadero riesgo de la tecnología está en utilizarla sin tener claro quién responde de sus decisiones, qué puede hacer y hasta dónde puede llegar.”, explica Alfredo Zurdo, Head of Digital Change en Entelgy.  

(*) Metodología: El estudio se ha llevado a cabo a nivel nacional sobre una muestra de 300 encuestados, los cuales han sido seleccionados en base al requisito de ser CEOs o directivos de empresas de más de 250 empleados que en su empresa utilizan IA o herramientas digitales. La encuesta se ha realizado entre los días 16 de abril y 12 de mayo de 2026. 


Sobre Entelgy 

Entelgy,The BusinessTech Consultancy, se define como el nuevo Human driven technology, que tiene como propósito construir una realidad mejorada impulsada por la armonía entre personas y tecnología. Sus soluciones tienen como objetivo la mejora integral de la gestión del negocio basado en la Inteligencia Artificial y en la Gestión del Cambio y Adopción Digital, poniendo a las personas en el centro de todo. 

Con el 100% de capital propio, la consultora tecnológica lleva más de 20 años ofreciendo soluciones a multinacionales en España, Latinoamérica y Estados Unidos. Todo ello con un equipo formado por 2.000 profesionales y con una de las tasas de fidelización más altas del sector.

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