Más de una veintena de medios de comunicación se han hecho eco del estudio de Entelgy sobre la preparación de las grandes empresas españolas ante el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial. Una repercusión que confirma que el Gobierno de la IA ha dejado de ser una cuestión exclusivamente tecnológica para convertirse en una prioridad estratégica para los comités de dirección.
La aplicación de las nuevas obligaciones de transparencia del Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial ha situado a las organizaciones ante un momento decisivo. La IA ya forma parte de numerosos procesos empresariales, pero su adopción no siempre ha ido acompañada de los mecanismos de control, las políticas internas y las estructuras de responsabilidad necesarias para garantizar un uso seguro, ético y conforme con la normativa.
En este contexto, Entelgy publicó un estudio elaborado a partir de una encuesta a 300 directivos y CEO españoles que revelaba un dato especialmente significativo: el 31,7 % de las grandes empresas todavía no había implantado ninguna medida para adaptarse a la Ley de IA. El análisis también mostraba que, entre las organizaciones que sí habían comenzado a prepararse, la formación de los profesionales era la iniciativa más extendida, adoptada por el 70,7 %; seguida de la creación de un comité o responsable de Gobierno de la IA, con un 47,3 %, y del establecimiento de políticas internas de uso, con un 33,7 %.
La relevancia de estas conclusiones y la cercanía de los nuevos hitos regulatorios han despertado un amplio interés informativo. Más de una veintena de medios generalistas, económicos y especializados en tecnología, inteligencia artificial, seguridad y gestión empresarial han recogido el análisis de Entelgy, ampliando el debate sobre el grado real de preparación de las compañías españolas.
Una repercusión que traslada el Gobierno de la IA al primer plano
La información fue difundida por Europa Press y alcanzó una amplia distribución a través de cabeceras como Notimérica, Diario Siglo XXI o Ant-Co. A esta cobertura se sumaron medios especializados de referencia como IT User, Computing, Data Center Market, Byte TI, MuyCanal, DirectorTIC, Portal ERP, Zona Movilidad y Cuadernos de Seguridad, entre otros.
El estudio también trascendió el ámbito estrictamente tecnológico. elEconomista llevó el asunto a su edición impresa bajo el titular “Un tercio de las empresas opera de espaldas a la nueva ley de IA”, poniendo el foco en la obligación de identificar contenidos sintéticos —como los deepfakes— y en la supervisión de los modelos de propósito general. Por su parte, The Objective abordó las implicaciones económicas y el régimen sancionador de la regulación europea.
Esta diversidad de cabeceras refleja la dimensión transversal del reto. La gobernanza de la inteligencia artificial ya no afecta únicamente a las áreas de Tecnología. También implica a la alta dirección y a los equipos de Legal, Riesgos, Recursos Humanos, Seguridad, Datos, Compras, Comunicación y Operaciones. Allí donde una organización utiliza IA, debe existir un modelo capaz de identificarla, evaluar sus riesgos y establecer responsabilidades claras sobre su utilización.
Cumplir la Ley de IA no consiste solamente en adquirir tecnología
Uno de los mensajes de Entelgy que más presencia ha tenido en los medios es la necesidad de superar una visión puramente tecnológica del cumplimiento. Disponer de herramientas empresariales o de proveedores que ofrecen garantías de privacidad no exime a una compañía de sus propias responsabilidades. El nivel de riesgo no depende únicamente de la solución utilizada, sino del contexto y de la finalidad con la que se aplica.
Una herramienta de IA empleada para apoyar un proceso de selección, evaluar la solvencia de una persona o realizar determinados tratamientos biométricos puede quedar sujeta a obligaciones específicas. Del mismo modo, sistemas aparentemente sencillos, como un asistente virtual o un FAQ conversacional, deben informar con claridad al usuario cuando está interactuando con una inteligencia artificial.
Como señaló Alfredo Zurdo, director de Cambio Digital en Entelgy: “Las empresas deben asimilar que el cumplimiento de la Ley de IA no se soluciona simplemente comprando software con licencias seguras. Se trata de un reto organizativo que exige criterio propio, políticas claras y una acción inmediata por parte de los comités de dirección”.
La repercusión de este mensaje demuestra que el mercado está comenzando a comprender una cuestión esencial: gobernar la IA significa tomar decisiones conscientes sobre dónde, cómo, para qué y bajo qué condiciones puede utilizarse.
Del cumplimiento normativo a una IA gobernada y confiable
El Gobierno de la IA proporciona el marco necesario para convertir principios regulatorios y éticos en procesos concretos de gestión. El primer paso consiste en obtener una visión completa de los sistemas y casos de uso existentes, incluidos aquellos que hayan podido surgir de manera descentralizada a través de herramientas de IA generativa.
A partir de ese inventario, las organizaciones deben clasificar los sistemas según su nivel de riesgo, definir responsables, evaluar proveedores y datos, establecer controles de transparencia y supervisión humana, documentar las decisiones y crear mecanismos para detectar y gestionar posibles incidencias. Todo ello debe complementarse con políticas internas comprensibles y con programas de alfabetización adaptados a las funciones y responsabilidades de cada profesional.
Entelgy acompaña a las organizaciones en este proceso mediante un enfoque integral de Gobierno de la IA que conecta regulación, estrategia, tecnología, datos y personas. Sus capacidades permiten abordar el diagnóstico del nivel de preparación, el inventario y la clasificación de casos de uso, el diseño del modelo de gobernanza, la definición de políticas y procedimientos, la evaluación de riesgos y proveedores, la formación de los equipos y la elaboración de una hoja de ruta de adecuación y mejora continua.
Este planteamiento permite avanzar más allá de un ejercicio puntual de cumplimiento. Una IA bien gobernada ayuda a reducir riesgos legales, operativos y reputacionales, pero también mejora la calidad de las decisiones, aporta trazabilidad, refuerza la confianza de clientes y profesionales y facilita que la innovación pueda escalar de manera sostenible.
Human driven technology: gobernar la IA poniendo a las personas en el centro
La amplia repercusión mediática del estudio de Entelgy confirma la urgencia del desafío, pero también evidencia una oportunidad. Las empresas que establezcan desde ahora un modelo sólido de Gobierno de la IA estarán mejor preparadas para responder a la evolución regulatoria, incorporar nuevos casos de uso y generar valor con esta tecnología sin perder el control.
Desde nuestra visión Human Driven Technology, entendemos que la confianza no se obtiene únicamente con mejores algoritmos. Se construye combinando tecnología, conocimiento especializado, responsabilidad organizativa y criterio humano. Gobernar la IA es, en definitiva, hacer posible una innovación más segura, transparente y alineada con los objetivos y valores de cada organización.
En Entelgy ayudamos a las empresas a conocer su punto de partida, identificar sus riesgos y diseñar el modelo de Gobierno de la IA que necesitan para avanzar con confianza.
La Ley de IA sitúa a Entelgy en la conversación mediática
El análisis de Entelgy sobre la preparación de las grandes empresas españolas ante el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial ha alcanzado una amplia repercusión en medios generalistas, económicos y especializados.
Los enlaces dirigen a las publicaciones originales de cada medio.











